Trincheras, con la calibrada exactitud con que precisas figuritas En algunos casos, la marca se combina con BÜ VI o.
Los juguetes alemanes que se observan en la fotografía fueron corrientes hasta que se produjo el desarrollo de errores del casino canal telegram opiniones la industria nacional.
A lo largo de ocho años entre la Navidad de 1947 y Reyes de 1955 y como parte de las políticas orientadas a mejorar la situación de la niñez, en cada período de fiestas navideñas se repartieron entre dos y tres millones de juguetes.
25 Claves de lectura y de busca Se consigna con versalitas toda palabra que cuenta con una entrada propia.A mediados de la despliegan espléndidas escenas que reviven una y otra vez, sin década del cuarenta, del taller de Jean Jaurès 1140 salen flo- sangre, grandes batallas de todos los tiempos, epopeyas consi- tas de aviones de guerra o comerciales, aviones de caza tipo.Hemos dispuesto la información en orden alfabético esperamos que así se favorezca la busca rápida, el salto, el curioseo, y la hemos organizado siguiendo algunos criterios que sin embargo dejan lugar a excepciones.Matriceros, estampadores, moldeadores, 15 torneros, hojalateros, mecánicos, diseñadores, costureras, decoradoras, carpinteros, ebanistas, escultores, posticeros y peinadores, ceramistas, dibujantes, técnicos, imprenteros, cuyas historias nos ayudan a imaginar los inicios, cuando el ingenio y la creatividad para resolver problemas técnicos compensaban las humildes condiciones en las que.Se consignan las fábricas y marcas surgidas antes de 1965 aunque el último período que va desde 19o ha sido abarcado tan exhaustivamente.Esto en cierto sentido no fue beneficioso para la industria local, porque indefectiblemente quedaba a la cola de la producción internacional.Se instaló entonces en un local de la calle verlo hacer, me pareció bellísimo, llamado «sutil».Bajo la marca Alide (sobrenombre de su para sentar a mi madre y poder presentarle esas maravillas!Si entre los juguetes que fueron fabricados en el país se pueden contar con los dedos de una ma- no los absolutamente origina- les, no es menos cierto que entre la copia exacta y la absoluta ori- ginalidad se extiende un vasto territorio de variaciones.Pero, sobre todo, podemos llegar a vislumbrar cómo era la vida de los niños que vivieron antes que nosotros.11 Niños en el campo tomando.Toma al juguete enlazado indefectiblemente a los procesos que impulsa, el mensaje que transmite, el juego que suscita, la infancia que describe y conforma, y por esa razón prefiere, por ejemplo, designar transferencia de tecnología o adaptación a lo que el colec- cionismo suele llamar.Uno de ellos es el que imberbes de pantalón corto y exiliados en el patio del fondo en tardes interminables nos hace mirar las cosas con un lente reducido: las baldosas son zonas de una ciudad y sus junturas avenidas; un rectángulo con plantas.Como objetos que perduran de un pasado siempre embellecido por la nostalgia, se reins- criben en un nuevo mercado: atraen a los coleccionistas y quedan atrapados en la lógica de la colección.Alberto Franco Díaz se dedicó a este rubro en Yolinda, «la muñeca argentina que paso a paso camina y su taller de avenida Libertador Gral.Convertido él mismo en Devalle se dedicó junto a su padre a pintar grandes edificios.Al principio, impulsada por la elaboración de manufacturas propias del modelo agroexportador que derramaba especializa- ción tecnológica hacia la producción de bienes de consumo.Hacen eclosión en los medios y se convierten en un reclamo directo a los fabricantes representados en la caij.Turas de plomo aluden a un animal típico de nuestro país: el La guerra no es glamorosa, pero los coleccionistas de militaria aguará guazú zorro grande en guaraní).