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Patrimonio cultural mundial, a principios del siglo XVI fue el centro de la expansión española por América: de aquí salieron, entre otros, Hernán Cortés, Ponce de León o Alonso de Ojeda.Sobre la costa, una fina línea clara, se elevan los cocoteros.La pena que me dio verle en acción se me quitó al ver lo que sacaba con cada espectacular zambullida.En el avión de vuelta, semidormido, intento imaginarme que sigo en uno de los magníficos hoteles que he conocido.Pregunté a qué se refería (imaginaba que al ron Brugal, el más popular y me aseguraron que vendían viagra de verdad.Habitación doble, entre 64 y 90 euros.Cristóbal Colón llamó en 1492 La Española a la isla situada entre Cuba y Puerto Rico, dividida hoy en dos países: al oeste, Haití, y al este, ocupando casi dos terceras partes, la República Dominicana.Marsans ( ; ) vuela todos los lunes entre Madrid y Playa Bávaro, en el extremo oriental de la isla.Entre Santo Domingo y Bávaro, el paisaje es aquí boscoso, allá pelado, con pastizales en los que pacen cebúes.Con campo de golf.Una prueba de que el dinero no tiene por qué estar reñido con el buen gusto.En un colmado, un hombre y dos muchachas bailan.
Moneda: peso (un euro equivale a 36 pesos).

Sofitel Nicolás de Ovando (685 99 55; m ).
La prueba del encanto del país y de la calidad de sus hoteles es que muchos repiten.